domingo, 30 de diciembre de 2012

Menos porros, Caperucita

Creo que todos conocemos a alguien que se pasa la vida fardando de consumir porros y predicando el "marijuana lifestyle". Hasta hoy, la química del cannabis no me ha conmovido lo más mínimo, pero a raíz de una conversación reciente, he hecho un esfuerzo y traigo esta entrada para desterrar algunos mitos. Va por ti, "maeztro". 


El hachís o la marihuana se extraen de la Cannabis Sativa, una planta palmaticompuesta que la humanidad viene utilizando desde tiempos muy antiguos con fines medicinales, religiosos y recreativos, pero a partir de 1960 se convirtió en un problema social y Naciones Unidas, en 2006 estimó que la consumen 160 millones de personas en países del hemisferio Norte, Australia y Nueva Zelanda. En casi todos los países, este consumo es ilegal o, en el mejor de los casos, alegal



Fig. 1. Esta es la planta que algunos se fuman.
La marihuana se elabora a partir de flores, hojas y tallos. La resina que segrega la planta, tras ser prensada recibe el nombre de hachís. Ambos productos, marihuana y hachís, reciben el nombre genérico de cannabis. Estos productos son ricos en terpenos, azúcares, hidrocarburos, flavonoides, compuestos aromáticos y aminoácidos. En el cannabis existen un numeroso grupo de compuestos que se conocen como cannabinoides (Fig. 2) y que están constituidos por 21 átomos de carbono, repartidos normalmente en dos ciclos de seis átomos de carbono - ciclohexeno (A) y benceno (C) -  , un heterociclo de oxígeno (B) y radicales alquilo o alquenilo. Los cannabinoides naturales más importantes son los que puedes ver en la siguiente imagen. En ellos, los átomos de carbono vienen señalados por puntos y el enlace con otros átomos, se representa con líneas continuas o discontinuas; cada punto puede unirse a otros cuatro átomos, de forma que las uniones que no se representan son las de los enlaces carbono-hidrógeno. 


Fig. 2. Estructura química de algunos cannabinoides


De los cannabinoides, el más importante por su abundancia y por su carácter psicoactivo es el delta-9-tetrahidrocannabinol (delta- 9- THC). En la marihuana se encuentra en concentraciones entre el 0,5 y el 5,0%; en el hachís, entre el 2 y el 20%. Fíjate en el delta-9- THC, en su molécula predominan los carbonos unidos entre sí, y éstos, a hidrógeno. Básicamente, un enlace supone la compartición de electrones y en el caso del enlace carbono-hidrógeno ninguno de los dos "tira" más de estos electrones (Fig. 3a) y hablamos de enlace apolar. Sin embargo, en el enlace  entre el oxígeno y el hidrógeno que se produce en la molécula de agua (H-O-H), el oxígeno sí que "tira" más de estos electrones compartidos y podemos decir que el enlace O-H es un enlace polar (Fig. 3b). En los enlaces polares, los electrones están más cerca de uno de los átomos, lo que origina que una parte de la molécula se cargue negativamente y la otra, de forma positiva.



Fig. 3a. Enlace apolar C-H
Fig. 3b. Enlace polar O-H


Si miramos atentamente la molécula de delta-9-THC de la Fig. 2, vemos que predominan los enlaces C-H y C-C, y los químicos decimos que se trata de una molécula "predominantemente apolare" o "apolare". En Química tiramos mucho de la frase "similar disuelve a similar", refiriéndonos a este asunto de las polaridades de las moléculas. Esto quiere decir que las moléculas polares tienden a rodearse de otras moléculas polares y, al contrario, que las moléculas apolares tienden a quedar próximas a otras moléculas apolares



Las células de nuestro cuerpo están rodeadas de una capa que conocemos como membrana plasmática, constituida básicamente por lípidos (más o menos, grasas), unas sustancias apolares. Cuando se empieza a inhalar el humo de un porro, el delta-9-THC pasa con facilidad a las células pulmonares y es transportado mediante la acción de las proteínas plasmáticas.





Fig. 4. Detalle de la membrana celular. Está formada principalmente por lípidos, sustancias apolares



Debido a su apolaridad ,el delta-9-THC es capaz de atravesar las membranas celulares hasta acumularse en el tejido adiposo, que es básicamente un conjunto de células que acumulan lípidos, y en otros tejidos (corazón, pituitaria, glándulas mamarias, ...). Una vez allí, el delta-9-THC es liberado lentamente y - una vez más, gracias a su liposolubilidad - es capaz de llegar a los receptores específicos con los que cuenta nuestro Sistema Nervioso Central, y de ahí a nuestras neuronas. 



Fig. 5. Sistema Nervioso Central


Muchos de los receptores específicos de los cannabinoides se encuentran en la membrana neuronal, de manera que los efectos, bien conocidos, son:


  • Alteraciones del pensamiento y de la conducta
  • Produce sensación de bienestar, disminuye la ansiedad y mejora la sociabilidad.
  • Distorsión en las percepciones de colores, música, …
  • Déficit cognitivo y psicomotor similares al consumo de alcohol y ansiolíticos como las benzodiazepinas.
  • Se afectan negativamente el juicio, el aprendizaje, la memoria, la capacidad de resolver problemas y los reflejos se vuelven mucho más lentos. Estos efectos pueden perdurar durante días (el delta-9-THC reside en el organismo durante muchas horas, como ya hemos visto).
  • Disminuye el rendimiento intelectual

No obstante, estos efectos dependen mucho de la cantidad y concentración de cannabis inhalado.


Además de estos efectos más o menos inmediatos, existen otros crónicos que se deben tener en consideración. Algunos de ellos son:


  • Tolerancia, de manera que el fumador crónico tiene que ir escalando hasta dosis cada vez más altas para lograr el efecto deseado.
  • Dependencia física con síndrome de abstinencia similar al de los alcohólicos: malestar general, intranquilidad, anorexia, sudoración, …
  • Fallos en la atención, en la memoria, en la habilidad de procesar correctamente la información, alteración de las percepciones, etc.
  • “Síndrome amotivacional”, lo que provoca bajo rendimiento escolar, desajustes sexuales y problemas laborales
  • Aumenta el riesgo de padecer enfermedades mentales.



También es cierto que el cannabis ha demostrado tener efectos beneficiosos en el tratamiento del dolor ocasionado por algunas enfermedades.


Bien, pues hasta aquí la teoría. Ahora la Ciencia va a dar respuesta a algunas preguntas y a otras poco cautelosas afirmaciones que he oído.


¿Qué pasa si soy menor y fumo porros? ¿es malo para mi desarrollo?


Ya hemos visto que los receptores de los cannabinoides son abundantes en las neuronas, en tu cerebro. Se ha demostrado que estos receptores se encuentran en las regiones del cerebro regulan el juicio,  el aprendizaje,  la memoria,  el placer o la coordinación muscular. Por eso, el cannabis es especialmente peligroso durante la juventud, época de intenso desarrollo neuronal.



No pasa nada por fumar cannabis porque no es una droga dura.



Bueno, no sé qué es una droga dura, pero imagino que te refieres a que no lleva asociados problemas sociales o situaciones de intoxicación graves. Además de que fumar cannabis puede hacer aparecer el síndrome amotivacional, hay relatados episodios de sobredosis o intoxicación aguda, que han consistido en ataques de ansiedad y de pánico, alucinaciones, aumento de la frecuencia cardíaca, ...



Que fume cannabis estando embarazada no es perjudicial para el futuro bebé.



Esto es muy fuerte y, ojiplático, lo he escuchado. A ver, si hemos visto que los cannabinoides son sustancias muy apolares, la placenta constituye el medio ideal para la difusión de estas sustancias. Si a eso le sumas la respuesta a la primera pregunta, ya debes saber que no debes consumir cannabis durante el embarazo.

Por otra parte, la leche materna, con un importante contenido en grasa, es susceptible también de disolver bien el delta-9-THC. 


El tabaco mata, pero el hachís no.



Jajajajaja, uys, perdón... 

Que el tabaco mate es algo que ya damos por obvio, pero si a los efectos perniciosos de fumar cigarrillos le añades todos los derivados de los componentes del hachís el resultado puede ser mucho peor.


Si fumo marihuana, evito fumar tabaco que sí que produce cáncer.



Esto también lo he oído bastante y la respuesta es "¡error!". Hay estudios científicos que relacionan la marihuana con el cáncer de pulmón. 



Si el cannabis se utiliza como "medicina" en algunas enfermedades graves, ¿cómo puede ser malo?



A ver, el uso del cannabis en Medicina se debe fundamentalmente a sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas, no quiere decir que el cannabis "cure". 



Si te ha interesado el tema, puede que te guste la serie norteamericana "Weeds". Además de relatar la doble moral y la hipocresía que gobierna en algunos sectores de la sociedad, en ella podrás ver con claridad cuáles son los efectos de la marihuana.




Fuente:


Sociedad Española de Investigación sobre cannabinoides: Guía básica sobre los cannabinoides



Esta entrada participa en el XIX Carnaval de Biología organizado por @MyRB en su blog La fila de atrás.


Esta entrada participa en el XX Carnaval de Química organizado por @bioamara en su blog La ciencia de Amara.

9 comentarios:

Amara dijo...

Luis, me ha encantado el post. No solo por la claridad con que está explicado desde el aspecto químico de la sustancia y sus efectos, sino por la aclaración (NECESARIA) a las ideas frecuentemente equivocadas entre los jóvenes.
Te felicito.

Luis dijo...

Amara, un mol de gracias por comentar :D

La verdad es que estoy harto de escuchar los "beneficios" del cannabis y la idea del post era desmitificarlos para hacer entender que esta droga también tiene efectos negativos sobre la salud, igual que el tabaco o el alcohol.

Jordiet dijo...

Viendo el interés que ha suscitado tu entrada, te propongo una serie de entradas sobre distintas drogas, sus efectos, falsas creencias, etc.

Luis dijo...

¡Hecho! ¿Por cual seguimos?

Jordiet dijo...

Tengo en mente varias ideas, déjame un par de días. Tal vez sería interesante las drogas de diseño por su gran componente químico, aunque alcohol y tabaco también por su cercanía y fácil acceso.

Jordiet dijo...

Tengo en mente varias ideas, déjame un par de días. Tal vez sería interesante las drogas de diseño por su gran componente químico, aunque alcohol y tabaco también por su cercanía y fácil acceso.

Amara dijo...

Me gusta la idea de Jordiet y me sumo a la petición!

Luis, sé de gente que hace apología de los porros (fotos y comentarios) por twitter. Es un peligro y tu entrada no hace más que demostrar lo que algunos parece que no saben o les importa un carajo.

Luis dijo...

A mí no me molesta que la gente fume porros, allá cada uno. Lo que sí que me molesta es que algunas de las personas que consumen cannabis se crean poseedoras de una supremacía moral e intelectual que no comprendo.

Las frases que he señalado en negrita al final de la entrada las he escuchado demasiadas veces y el verdadero motivo por el que redacté este texto es para eso, para que la gente entienda qué sucede cuando fumas cannabis. Y es que por encima de gustos, aficiones o vicios está la ciencia, que es la única que puede responder a la pregunta "¿es malo fumar porros?".

Un saludo, Amara, y un placer que comentes. :)

Amara dijo...

Noooo si a mí tampoco me molesta. Como si se quieren fumar las hojas del pascuero o del poto. Lo que me molesta es que inciten a los jóvenes a hacerlo o como tú dices, se sientan superiores. El problema (uno de ellos) de todo esto es el desconocimiento que tienen, por eso aplaudo una entrada como esta.

Un saludo para ti también y Feliz año nuevo Luis!

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