sábado, 30 de marzo de 2013

Contaminación de interiores

Cuando se habla de contaminación solemos pensar en la polución generada por la emisión a la atmósfera de gases como el dióxido de carbono, clorofluorocarbonos o anhídrido sulfuroso. Sin embargo, la mayoría de nosotros pasamos más tiempo en espacios cerrados: en casa, en el coche, en el bar, en la oficina, ... y muy poco se habla de la denominada contaminación de interiores. Resulta curioso que, además, algunos de los contaminantes atmosféricos más demonizados se presenten en mayor concentración en nuestros hogares o centros de trabajo que en el exterior. 


Como puedes ver en la siguiente tabla, agentes de contaminación de los espacios interiores hay muchos. Además, sus efectos adversos sobre la salud dependen de muchos parámetros (edad, sexo, ...), por eso la OMS se ha encargado de la evaluación de esos efectos desde los años '80 del pasado siglo y de la elaboración de guías que permitan conocer y difundir dichos efectos. Esta entrada sólo pretende ser una breve introducción a algunos de esos contaminantes y que quede muy claro que entre mis objetivos no se encuentra alarmar, sino informar



A continuación, puedes leer algunas conclusiones sobre los estudios que se han llevado a cabo sobre algunos de los contaminantes que para la OMS han acumulado evidencia científica acerca sus efectos negativos sobre la salud humana.

Monóxido de carbono

El monóxido de carbono, CO, es un gas incoloro, inodoro e insípido que procede de combustiones incompletas. Por ello, su origen se centra en las estufas de combustibles fósiles, en la cocina y en la quema del tabaco. 
El gran peligro de este gas radica en su invisibilidad a los sentidos, por lo que se le conoce como el asesino silencioso, ya que compite con el oxígeno por la hemoglobina produciendo asfixia. 

Formaldehído

Es un compuesto orgánico de fórmula H2CO, muy volátil y explosivo. Es muy reactivo, lo que hace que la evaluación de sus efectos sean más difíciles de estudiar, ya que es el punto de partida de numerosas reacciones en las que aparecen otros compuestos orgánicos volátiles. 

Formaldehído


Su origen es muy variado (ver tabla) y la vía de exposición más habitual es la respiratoria. La concentración de formaldehído a la que estamos expuestos también es muy variable, ya que depende de la antigüedad de construcción, de la ventilación del lugar y de los ciclos naturales (día/noche y estación).
Una vez inhalado y debido a su elevada solubilidad en agua, es rápidamente absorbido por las vías respiratorias y por el tracto gastrointestinal, donde es metabolizado gracias a la acción de las aldehído deshidrogenasas. Es capaz de reaccionar también con otras biomoléculas como aminas, alcoholes o con el ADN. Sus efectos están asociados con algunos cánceres, aunque no son los únicos que se deben considerar, ya que es un potente irritante de las vías respiratorias.

Radón

Se trata de un gas noble que procede de la desintegración del radio que se encuentra en las rocas o en los materiales de construcción de los edificios. Su principal vía de entrada a los interiores es la de grietas en el suelo y paredes.



Los peligros de la inhalación de radón se centran en sus productos de decaimiento nuclear y en la radiación alfa emitida en estos procesos.

Radiactividad del Radón-222

La principal consecuencia de la inhalación de radón es el cáncer de pulmón.

Compuestos orgánicos volátiles

Dentro de esta amplia categoría de sustancias encontramos todo tipo de hidrocarburos, compuestos carbonílicos, alcoholes, ácidos, etc.

Un ejemplo de este tipo de compuestos lo constituye el benceno, cuya exposición crónica puede producir enfermedades como anemia, leucemia o cáncer.

Representaciones del benceno
Partículas

Son fragmentos sólidos muy heterogéneos en cuanto a su composición (pueden ser pequeños granos de polen, restos de combustión, material de construcción, etc.) y en cuanto a tamaño. Las partículas más peligrosas son las de tamaños inferiores a 0,5 micrómetros, debido a dos motivos:

- Las partículas más pequeñas poseen una velocidad de sedimentación menor, con lo que resulta más probable inhalarlas. 
- Las partículas más pequeñas son más difícilmente expulsables por las vías respiratorias, llegan a alcanzar a los alveólos, su tiempo de residencia en ellos es bastante grande, con lo que sus efectos sobre la salud también son más importantes.


Para controlar la concentración de los contaminantes en los espacios cerrados, se pueden seguir estos consejos establecidos por la OMS:
  • Los edificios deben poseer una ventilación eficiente y abundante.
  • Se deben seleccionar los materiales de construcción para minimizar la concentración de compuestos orgánicos volátiles, asbestos, ...
  • Los dispositivos de combustión deben contar con un sistema de ventilación de los humos adecuado para que los gases procedentes de la combustión se liberen al exterior del edificio.
  • Evitar en lo posible el exceso de humedad para controlar la contaminación biológica.
  • Los sistemas de aire acondicionado tienen que tener instalados filtros de partículas, así como evitar el crecimiento microbiológico en ellos.
  • Se debe sellar herméticamente toda grieta susceptible de ser capaz de migrar argón.
  • Para minimizar el número de partículas en los ambientes interiores, es necesario emplear materiales que liberen bajas cargas de partículas, así como mantener estos lugares limpios. La limpieza siempre se hará en horarios en los que la ocupación del lugar sea la mínima posible.
  • Se deben evitar los productos y materiales que contengan asbestos. 
  • Las administraciones deben prohibir fumar en los lugares cerrados y asegurar el cumplimiento de esta prohibición.
Fuentes:

J. E. Figueruelo, M. M. Dávila: Química Física del ambiente y de los procesos atmosféricos. Editorial Reverté, 2004.

Página web de la Organización Mundial de la Salud: http://www.who.int/es/

Página web de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos: http://www.epa.gov/

http://en.wikipedia.org/wiki/Indoor_air_quality

WHO guidelines for indoor air quality: selected pollutants

Guías para la calidad del aire de la OMS (traducción del Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente

Esta entrada participa en el XXIII Carnaval de la Química alojado en el blog molesybits.

domingo, 24 de marzo de 2013

¿Por qué las gotas de lluvia no nos aplastan?

Ha empezado a llover. Corriendo, Sergio se ha refugiado en un portal y mira impotente como las gotas estallan contra el suelo. De repente, una pregunta, ¿a qué velocidad caen las gotas de lluvia?

No parece una pregunta muy complicada de responder. Al fin y al cabo, Sergio todavía recuerda algunas lecciones de Física que estudió en el instituto y la memoria le alcanza como para recordar que la aceleración con la que caen los objetos al suelo es de 9,8 m/s . También sabe que las nubes suelen descargar en torno a los dos kilómetros al suelo, de modo que encuentra sencillo calcular la velocidad con la que caen las gotas de lluvia:



Esto equivale a más de setecientos kilómetros a la hora. Es mucho. Una barbaridad. Repite el cálculo de nuevo y llega al mismo resultado. No, no se ha equivocado y en su cabeza aparece un nuevo interrogante: "entonces, ¿por qué las gotas de lluvia no nos aplastan?".


Lo que el protagonista de esta historia no conoce es que cuando un cuerpo cae en el seno de un fluido, experimenta una fuerza de resistencia dada por la expresión


en la que:


 es el archiconocido número pi, con valor 3,1415159... ,
 es el radio del cuerpo que se mueve en el fluido, 
 es la velocidad con la que este cuerpo se mueve en el seno del fluido, y
 representa el coeficiente de viscosidad del fluido.

Esta interesante ecuación se conoce como ley de Stokes y nos ayudará a resolver el misterio planteado por Sergio.

Los fluidos tienen una propiedad muy interesante que se conoce como viscosidad, que mide la oposición de las capas del fluidos a moverse respecto a otras. Cuanto menor es la viscosidad, mayor es la fluidez, y viceversa. Es importante que entiendas bien que viscosidad y densidad (masa por unidad de volumen) no son sinónimos. De hecho, el aceite no es más denso que el agua, sino todo lo contrario: el aceite es menos denso que el agua pero más viscoso que ésta, de ahí que fluya peor el aceite que el agua.

Cuando Sergio calculó la velocidad con la que caen las gotas de agua, planteó un sistema de fuerzas como el de la figura.



En un sistema así, sólo existe la fuerza peso, igual al producto de la masa m por la aceleración de la gravedad g, de ahí que la gota de lluvia acelere de forma uniforme y alcance una velocidad tan elevada como la calculada al principio de este texto.

Sin embargo, un sistema como el que se representa más abajo sería más acorde con lo que realmente sucede.


Como ves, aparecen dos fuerzas "nuevas": la de empuje, proporcional al volumen de la gota y a la densidad del aire, y la de resistencia, que se calcula mediante la ley de Stokes. Como la densidad del aire es tan pequeña comparada con la densidad del agua, de momento vamos a ignorarla fuerza de empuje, de manera que la fuerza total que experimenta la gota de lluvia sería:


A medida que la gota de lluvia cae, su velocidad v va haciéndose mayor y la fuerza de resistencia se hace también mayor. Durante la caída, llega un momento en el que la fuerza de resistencia y la debida al peso se igualan


A partir de ese momento, la velocidad de caída ya no puede crecer más (¡las gotas caen al suelo!), de manera que alcanza un valor constante conocido como velocidad límite:



Poniendo la masa de la gota de lluvia en función de la densidad del agua (dagua) y recordando que las gotas de lluvia son esféricas, es fácil encontrar que la velocidad máxima con la que caen es:



O más correctamente si introducimos el término debido a la  fuerza de empuje:


Si suponemos una gota de lluvia de 0,5 mm de tamaño, e introducimos los datos necesarios, encontramos que la velocidad con la que caen las gotas de lluvia es de alrededor de 8 m/s ... afortunadamente.


¿A cuánto equivale un mol de euros?

Cuando durante las clases de Química introduzco el concepto de mol como la cantidad de sustancia que contiene el número de Avogadro de unidades estructurales de la misma, entre los estudiantes siempre se forma un murmullo aludiendo a lo "chungo" de la cuestión. Lógico, teniendo en cuenta que estamos hablando de números tan enormes como el de Avogadro y de entidades tan pequeñas como moléculas o átomos.


Para que lo entiendan bien, acudo a la socorrida analogía entre un mol y una docena, pero ni así quedan todos convencidos. Dado que al presentar así el concepto de mol tenemos dos problemas, el grandísimo número de Avogadro y el pequeñísimo tamaño de los átomos o moléculas, suelo eliminar el segundo inconveniente hablándoles de moles de clavos, de personas, ...

Un mol de gracias a @luisccqq por la imagen :D
Bien, hoy en molesybits nos preguntamos a cuánto dinero equivaldría un mol de monedas de 1 euro. Pues es evidente: si un mol de monedas de euro contiene 6,022 . 1023  unidades y cada una de ella tiene el valor de 1 €, el resultado son 6,022 . 1023 euros. Claro, esto es una cantidad bárbara:

   602 214 129 300 000 000 000 000 €

O sea, más de seiscientos dos mil trillones de euros. ¡Clin, clin, clin! Vamos, que si eres molarmente rico tienes más pasta que Bárcenas. Eso sí, no es lo mismo ser rico molarmente que ser rico moralmente.


Para que te hagas una idea de cuánto es un mol de euros, imaginemos que los apilamos uno a uno. Cada moneda de 1 € tiene un grosor de 2,3 milímetros, de manera que la columna de euros mediría:

0,0023 × 6,02 . 1023 = 1,3846 . 1021 metros

Esto equivale a más de un trillón de kilómetros, es decir, 146 351,3 años-luz. Para que te hagas una idea, el diámetro de la Vía Láctea es de unos 100 000 años-luz. ¡Una bestiada!

Vía Láctea

Pero si las dimensiones de un mol de euros te han parecido alucinantes, agárrate. Según la wikipedia, la masa de una moneda de euro es de 7,50 gramos, de manera que la masa de un mol de euros sería:

7,50 × 6,02 . 1023 = 4,515 . 1024 gramos

Es decir,  4,515 . 1018 toneladas de la puñetera aleación metálica. :O

Como ves, la unidad mol es muy grande para medir objetos ordinarios, sin embargo para medir la cantidad de entidades individuales a escala atómica es perfecta, como consecuencia de la pequeñísima masa de estas entidades y de la enormidad que supone el número de Avogadro.

NOTA: Se ha utilizado la escala numérica larga para referirse al billón, al trillón, etc.

Esta entrada participa en el XXIII Carnaval de la Química alojado en el blog molesybits.

lunes, 18 de marzo de 2013

No tomes suplementos, come lombrices


- Uy, qué mal aspecto tienes y qué delgado te veo. ¿Por qué no tomas unas vitaminas?
- No te preocupes, ya como lombrices.

Puede que esta conversación te resulte extraña, pero si lees toda la entrada entenderás a qué viene. Aunque se debe recordar que tomar suplementos nutricionales sin la supervisión de un médico es muy peligroso, hoy en molesybits vamos a hablar de un suplemento muy especial: la harina de lombriz.


Las lombrices son animales invertebrados de tipo anélido que suelen vivir en el suelo a profundidades de hasta 2 metros, aunque por las noches pueden salir a la superficie.

Lombriz de tierra
Miden entre 9 y 30 cm de largo, tienen una masa que como máximo ronda los 11 gramos, y su cuerpo está formado por anillos (de ahí el nombre "anélido") con una boca en su extremo. Viven en torno a los cuatro años y son hermafroditas, aunque precisan aparearse para reproducirse y poseen respiración cutánea, un vestigio de su origen acuático.
Estructura de una lombriz (Fuente)
Su sistema muscular consiste en los anillos o segmentos unidos por unas pequeñas cerdas longitudinales que las lombrices utilizan para mover la tierra. El sistema circulatorio de las lombrices consiste en vasos longitudinales y cinco pares de corazones.

Su voracidad es desmedida, puede comer hasta el 90% de su propia masa corporal, aunque su efecto es muy beneficioso porque enriquecen el suelo. Su papel en las redes tróficas es muy importante también por formar parte de la alimentación de muchos animales, especialmente de pájaros, de anfibios y de algunos mamíferos.

La boca de estos animales no posee dientes y se alimenta succionando la tierra a medida que va cavando en ella. Después, excreta el 50 - 60% de la ingesta en forma de un nutriente natural que se conoce como lombricompuesto, humus de lombriz o, en inglés, vermicompost.

Cultivo de lombrices (Fuente)

Hasta ahora, la lumbricultura, se había usado con el fin de obtener abonos, sin embargo una serie de estudios científicos ha revelado el elevado poder nutricional de la harina de lombriz, un alimento preparado a partir de las lombrices congeladas con nitrógeno líquido, desgrasado y posterior molienda. Estas investigaciones se han realizado sobre la especie Eisenia Foetida y las conclusiones generales son:

  • La harina de lombriz contiene un elevado contenido proteico (en torno al 60%) y se ha encontrado en ella todos los aminoácidos esenciales, a excepción de la metionina. 

Por tanto, dado el alto valor nutritivo de la harina de lombriz, se puede utilizar como suplemento alimentario, tanto para animales como para humanos. ¿Y tú? ¿comes lombrices?


Esta entrada participa en el XXII Carnaval de Biología alojado en el blog Consultoría y Educación Ambiental


viernes, 15 de marzo de 2013

Química fallera: los monumentos falleros


Química fallera

El otro día en molesybits inauguramos hablando de petardos la serie "Química fallera" con el objetivo de ilustrar los fundamentos químicos más elementales sobre la fiesta valenciana. Este nuevo capítulo de la serie se dedica a los monumentos falleros, desde su diseño hasta su posterior quema durante la noche de San José, el 19 de marzo.

Quedan ya muy lejos los tiempos en los que las fallas se construían con restos de muebles y enseres viejos. Hoy, la construcción de fallas es una tarea profesionalizada en la que confluyen arte, técnica e intereses de todo tipo. Durante muchos años, los artistas falleros han construido sus monumentos con cartón-piedra y escayola, pero de un tiempo a esta parte se emplea el poliestireno expandido (corcho blanco) como materia prima de las fallas. En el siguiente vídeo puedes ver cómo se construye un monumento fallero.





Como ves, las etapas por las que pasa la construcción de la falla son el diseño artístico, el tratamiento informático, el corte, el montaje y el acabado. La última fase es la plantà, uno de los actos de estas fiestas más esperado y que supone el alzado y exposición pública del monumento definitivo, algo que suele constituir una verdadera obra de ingeniería  y que reta a la estática de fuerzas.

Pero dejemos el folclore a un lado y centrémonos en la Química. Ya he contado que las fallas de hoy día se construyen a base de poliestireno expandido, un tipo de polímero. Un polímero es una macromolécula construida a partir de unidades más pequeñas que se conocen como monómeros. El estireno es una molécula formada por un anillo de benceno (C6H5-) y un grupo vinilo ( - CH = CH2) que en las condiciones adecuadas se transforma en poliestireno.


Las propiedades del poliestireno dependen en gran medida del método de síntesis seguido y del grado de polimerización alcanzado, esto es, el número de unidades de estireno que constituyen el polímero (la "n" de la figura). El poliestireno es un material muy presente en nuestra sociedad y  sus usos son muy variados: juguetes, aislantes, ropa, ...

Tras la reacción de polimerización de la figura, el poliestireno se obtiene en forma de perlas, pequeñas esferas de diámetro variable (de entre 0,2 y 3 milímetros).  A este poliestireno se le añade un agente expansivo, que suele ser pentano ( C5H12  ) y tras un proceso con vapor de agua caliente se obtienen los bloques de poliestireno expandido como los de la imagen de aquí abajo.


El resultado es un material muy poco denso debido a que en las perlas de poliestireno expandido queda atrapado bastante aire como resultado del proceso de obtención.


Hay bastantes ventajas que han ayudado a que el poliestireno expandido sustituya al cartón-piedra en la fabricación de las fallas. En primer lugar, este material posee la resistencia y la flexibilidad adecuadas para el corte y moldeo de los bloques. Además, con un coating (recubrimiento) adecuado resiste bastante bien el agua (las fallas están expuestas a las adversidades metereológicas) y no prende con la facilidad que lo hace el cartón. Tampoco constituye ningún sustrato para ningún microorganismo.

Sigamos. ¿Cuál es el objetivo de un momento fallero? Pues es tan obvio para los valencianos como desconcertante para los foráneos: ser quemada durante la cremà. Para que veas como se quema una falla realizada con poliestireno expandido te dejo este vídeo.



El poliestireno expandido es una sustancia inflamable que al quemarse se comporta de un modo similar al de otros hidrocarburos. Los productos emitidos durante la combustión son
básicamente monóxido de carbono y estireno. Por efecto de las elevadas temperaturas que se alcanzan durante la cremà, el estireno se sigue descomponiendo en óxidos de carbono y hollín, lo que le da a la cremà un aspecto más sucio, con  ese humo tan negro. Además, el poliestireno expandido se reblandece en torno a los 100ºC, de ahí que la quema de las fallas construidas con este material sea tan característica, con esas gotas de material ardiendo que caen desde las partes más elevadas del monumento.

Esta forma de arder que tiene el poliestireno expandido ha generado bastante polémica sobre la salubridad del uso de este material para la construcción de fallas. Muchos aseguran que las fallas de los últimos años "contaminan" mucho más que las viejas fallas de cartón-piedra, pero esta afirmación no está del todo clara.
Por un lado, es cierto que la combustión del poliestireno expandido libera muchas partículas y estireno, lo que supone un importante peligro para la salud. También cabe señalar que la quema de estos monumentos es bastante irregular e impredecible, lo que puede originar accidentes a causa del viento que traslada los fragmentos ardiendo.
Sin embargo, hay que admitir que la combustión del cartón y de la madera produce más cantidad de  monóxido de carbono, uno de los principales agentes contaminantes de la atmósfera.

Puede que la quema de poliestireno expandida sea "menos" agresiva para el medio, pero la única crítica a este material no proviene de este punto. Se ha señalado también que en la construcción de fallas se desperdicia mucho poliestireno expandido y, aunque los fabricantes de este polímero aseguran lo contrario, el reciclaje de la cantidad desechada no es sencillo.  Siguiendo esta vía, el Istituto AIDO ha desarrollado una técnica mediante impresora 3D que reduce la cantidad desechada de poliestireno expandido hasta en un 20%.

Sea como sea, la polémica está servida ...

Esta entrada participa en el XXIII Carnaval de la Química alojado en el blog molesybits.

domingo, 10 de marzo de 2013

Química fallera: petardos


Adivina, adivina: ¿a quién representa este "ninot"?
Es irremediable, estamos en marzo y con él llegan las fallas. Por las calles de Valencia y alrededores ya no se puede andar sin sufrir sobresaltos por culpa de las continuas explosiones que producen esos artefactos conocidos como petardos. Pero, ¿qué es un petardo? ¿cómo funciona? Si me acompañas trataré de explicártelo de forma sencilla.

En primer lugar, cabría preguntarse qué es lo que producen los petardos. La respuesta es clara, ¿no? Sonido Ruido, luz y humo son la consecuencia de una rápida combustión que conocemos como explosión. Estas veloces combustiones son fruto de una rápida liberación de oxígeno y su posterior recombinación con otros elementos, formándose unos compuestos que conocemos como óxidos.

petardo + energía (golpe, fuego) → óxidos + cenizas + luz + ruido, mucho ruido

Los elementos químicos más abundantes en los petardos son los que puedes ver resaltados en la Tabla Periódica de la figura. Ahora veremos cómo se combinan para producir el resultado de explosión, luz, humo y ruido.

Elementos químicos más usados en Pirotecnia (Fuente)
Los petardos contienen tres componentes básicos: agentes oxidantes, combustibles y la carcasa. Los agentes oxidantes son los encargados de liberar oxígeno para hacer combustionar la mezcla. Suelen ser sales como el nitrato potásico, el clorato potásico o el perclorato potásico. En el caso del clorato potásico (del que ya hablamos en molesybits), y simplificando mucho, la reacción es:

4KClO3 → 2K2O + 2Cl2 + 5 O2

Esta ecuación quiere decir que por cada cuatro unidades de clorato potásico se producen cinco moléculas de oxígeno gaseoso y dos de cloro gas. Y, atención, porque el oxígeno es el Doctor Maligno en esta historia, aunque como leerás más abajo, tampoco debes perder de vista al cloro. La reacción del clorato potásico también libera calor, por lo que se eleva la temperatura de la mezcla. El hecho de que se necesite una mecha o un golpe para que se produzca la reacción tiene que ver con la "activación" del agente oxidante.

Sigamos. En el pequeño recinto que contiene la mezcla ya caliente, tenemos oxígeno gaseoso y el combustible. Básicamente, el combustible lo forman carbono, azufre, aluminio o cualquier otra sustancia susceptible de reaccionar con el oxígeno. Por ejemplo, el azufre y el carbono están ansiosos por unirse químicamente al oxígeno que ha liberado el clorato potásico. Así, en el caso del azufre o del carbono se acaban formando los correspondientes óxidos:

C + O2   →  CO2
S + O2   →  SO2
Tanto el CO2 como el SO2  son sustancias gaseosas a la temperatura que se encuentra el petardo. Por tanto, en muy poco tiempo la presión en el interior del artefacto aumenta de manera considerable. Si recapitulamos, tenemos en muy poco espacio una alta temperatura y  muchísima presión, y una carcasa que suele ser de papel o cartón y que también actúa como combustible.  La explosión es inminente ...


La explosión del petardo, por tanto, libera un montón de gases (SO2 , CO2 , Cl2 ,agua, ...) que deja ese olorcillo característico y al que algunos parecen adictos.

Tras la explosión sólo quedan las cenizas, los gases liberados, el ruido y la luz. Para mejorar sus productos, los fabricantes suelen añadir a sus mezclas otros componentes para estabilizar y ligar bien la mezcla.

En principio, la luz que arrojan los petardos y cohetes de fuegos artificiales tiene que ver con las altas temperaturas que se alcanzan. Recuerda que todos los cuerpos que se encuentren por encima de los -273,15 ºC están irradiando energía luminosa.


Con el objetivo de darle un vistoso y colorido resultado a las explosiones, los fabricantes pirotécnicos añaden sales. Algunas de estas sales son:

Sales de estroncio, como el carbonato de estroncio, que dan tonalidades rojas.
Sales de sodio, como el cloruro de sodio, para que la explosión se vea con tonos dorados o amarillentos.
Sales de cobre, como el sulfato de cobre, que dan una apariencia azulada.

Estas sales reaccionan con el cloro liberado por el agente oxidante, formándose especies químicas capaces de emitir energía luminosa en un rango de longitudes de onda concreto. Así, por ejemplo, los compuestos que se forman entre el cloro y el estroncio irradian luz con una longitud de onda que está en torno a los 620 nm. Esta longitud de onda es traducida por el ojo humano como color rojo.

Si te ha gustado la entrada, puede que te resulte entretenido el vídeo de John Conkling, autor del libro Chemistry of Pyrotechnics.



Esta entrada participa en el XXIII Carnaval de la Química alojado en el blog molesybits.



domingo, 3 de marzo de 2013

Edición nº 23x1 del Carnaval de la Química

Ya está aquí, ya llegó, el XXIII Carnaval de la Química ...



Qué gran idea tuvo @DaniEPAP al crear el Carnaval de la Química porque gracias a éste podemos refrescar conocimientos, desempolvar viejas teorías, conocer nuevas técnicas, ideas, experimentos ... El Carnaval de la Química lleva más de dos años de recorrido y pienso que está más vivo que nunca ya que la quimicosfera (esfera de blogs dedicados a la Química) es cada vez más numerosa y activa. Y eso que los blogs estaban muertos ...

Más de dos años después, el movimiento quimicarnavalero sigue vivo y muy activo. Aquí tienes una lista de todos los carnavales celebrados hasta la fecha.

I Carnaval de la Química. El primer carnaval fue ideado por Daniel Torregrosa, @DaniEPAP , en su maravilloso blog Ese punto azul pálido. ¡Gracias, crack!
II Carnaval de la Química. La segunda edición corrió a cargo de @Cendrero en El Busto de Palas.
III Carnaval de la Química. Cesar Tomé, otro de los grandes divulgadores de la blogoesfera científica se encargó del tercer carnaval de la Química desde su página Experientia docet.
IV Carnaval de la Química. Los productos naturales ¡vaya timo! de @jmmulet alojó la cuarta edición.
V Carnaval de la Química. @ScientiaJMLN se encargó del quinto carnaval, alojado en otro de los blogs imprescindibles, Scientia.
VI Carnaval de la Química. @_Argi_ hizo de anfitriona para la sexta edición, en Divagaciones de una investigadora en apuros.
VII Carnaval de la Química. El séptimo carnaval lo organizó Quique Royuela en Feelsynapsis.
VIII Carnaval de la Química. Éste lo alojó Marisa Alonso en su blog Caja de Ciencia.
XIX Carnaval de la Química. El equipo de Hablando de Ciencia fue el responsable de esta edición.
X Carnaval de la Química. David Castro se encargó, en su web Biounalm, del carnaval de Química número 10.
XI Carnaval de la Química. Otro David, éste de nombre David Martín fue el anfitrión de la siguiente edición en La Aventura de la Ciencia.
XII Carnaval de la Química. María Docavo lo alojó en su blog Historias con Química.
XIII Caraval de la Química. Daniel Martín, @monzonete, fue el apoderado del décimotercero en el blog Curiosidades de un químico soñador.
XIV Carnaval de la Química. El conocido divulgador Bernardo Herradón alojó esta edición en su blog Educación Química.
XV Carnaval de la Química. La encantadora señorita Tate organizó una memorable edición. Podéis leer todas las entradas en el El cuaderno de Calpurnia Tate, de Luis Moreno Martínez.
XVI Carnaval de la Química. @DrLitos convirtió su fantástico blog ¡Jindetrés, sal! en el hogar del
XVII Carnaval de la Química. Un geólogo en apuros, de Nahum Chazarra, fue el sitio web encargado de esta edición.
XVIII Carnaval de la Química. El blog XdCiencia alojó el carnaval número dieciocho.
XIX Carnaval de la Química. El siguiente anfitrión del carnaval fue @scariosHR en su blog LEET MI Explain.
XX Carnaval de la Química. Con @Bioamara celebramos los dos años de vida del carnaval en su blog, La Ciencia de Amara.
XXI Carnaval de la Química. La "elementa" Dolores se encargó del siguiente carnaval, alojado en el formidable blog Pera esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.
XXII Carnaval de la Química. El fenómeno bloguero Ismael Díaz ha organizado un auténtico lujo de Carnaval en su blog Roskiencia


Y después del pedazo Carnaval alojado por Ismael Díaz en Roskiencia, llega a molesybits. Suceder a Roskiencia es un honor, sí, pero un reto, también. A ver quién supera las entradas del anterior carnaval, no sólo en número sino también en calidad, porque lo del XXII Carnaval de la Química ha sido espectacular ... Bueno, como decimos por Valencia, ja vorem ("ya veremos", en un tono ligeramente pesimista)

Nos hemos permitido introducir un par de novedades en el Carnaval de la Química que, esperamos, que tengan una buena acogida.

 - En primer lugar, fijaos en el nuevo logo del carnaval , ¡es alucinante!



- Otra novedad: el grupo de Facebook para el Carnaval de Química. Si tenéis cuenta en Facebook, podéis inscribiros en él. Allí se irán colgando las entradas participantes y podremos comentar, charrar o desbarrar lo que nos dé la gana. ¡Os esperamos allí!

En molesybits esperamos que de veras  éste sea un buen carnaval, con muchas participaciones, con un incesante intercambio de ideas y de conocimiento. Atendiendo al gran Tito Eliatron, éste debería ser un buen carnaval, porque el 23 es un número bueno, ya que está formado por la multiplicación de dos números primos, 23 y 1. Veremos si la teoría se cumple.

La verdad es que el número 23 resulta bastante curioso y creo que puede originar interesantes ideas de cara a la creación de entradas para el carnaval. Por ejemplo, 23 es el número de pares de  cromosomas de la especie humana. Cromosomas, proteínas, ADN, enlaces, moléculas, átomos, ... ¿se te ha ocurrido algo ya?




El número 23 tiene relación con el sodio, al menos con el Na-23, el más estable de sus isótopos. Aquí hay numerosas ideas que te pueden ayudar a confeccionar una entrada: átomos, masa atómica, isótopos, metales, ... Veintitrés es también el número atómico del Vanadio, un elemento de química variada y preciosos colores. ¿Ya lo tienes?

De izquierda a derecha: VO2+, VO+2, V+3, V+2
Más ideas. El número 23 se puede aproximar mediante la función f(x) =ex cuando x es igual al número pi. Ah, la función exponencial, la más chula de todas, a la que no le asusta ni el operador derivada ...


Se me ocurren varias relaciones entre esta preciosa función y la Química. La función exponencial aparece en numerosos desarrollos de la Química Cuántica o de la Cinética Química, por ejemplo. ¿Ya tienes la idea para tu entrada?

El número 23 es muy especial para los químicos porque aparece en el número de Avogadro6,02214139 . 1023 No hace falta que te diga más, ¿verdad? Moles, átomos, moléculas, ... ¡todo química, todo carnaval!

En 1923 el genial físico Albert Einstein visitó nuestro país. ¿Se te ocurre alguna relación entre las teorías de Einstein y la Química? ¿sí? ¡pues a escribir!


Si dividimos 23 entre 10, obtendremos el pKa  del grupo carboxilo de uno de los 22 aminoácidos que constituyen las proteínas: la glicina. Aminoácidos, proteínas, ... ¡escribe tu entrada!

Las normas del Carnaval de la Química son de sobra conocidas, pero si eres nueva/o en esto (¡bienvenida/o! ... ¿tienes ya tu entrada para el Carnaval?), las escribo para que las conozcas:
  1. La participación es libre y no remunerada. Si no tienes blog, ponte en contacto con @molesybits (por twitter o dejando un comentario a esta entrada) o conmigo (@luisreig) y veremos cómo lo arreglamos, pero lo importante es que participes. 
  2. Para participar en el XXIII Carnaval de la Química no tienes más que añadir el siguiente texto al final de tu entrada: Esta entrada participa en el XXIII Carnaval de la Química alojado en el blog molesybits. A continuación puedes pegar el logo de esta edición del Carnaval. 
  3. El plazo para la presentación de entradas participantes comienza el 4 de marzo y finaliza el 4 de abril.
  4. La participación de las entradas se hará efectiva una vez que se haya comunicado mediante comentario en este post o con un tuit o mensaje directo a @molesybits o a @carnavalquimica.
  5. El tema de las entradas participantes es libre, siempre y cuando tenga relación con las Ciencias Químicas. La organización del Carnaval de la Química se reserva el derecho de excluir a aquellas entradas con contenido pseudocientífico, machista, xenófobo u ofensivo para cualquier individuo o grupo social. Tampoco se admitirán entradas plagadas de faltas de ortografía.
  6. En esta misma entrada se publicará la lista (provisional) de las entradas participantes.
  7. Al finalizar el plazo de presentación de entradas, se publicará un resumen de las entradas participantes y el siguiente anfitrión del Carnaval de la Química. Es obligación del siguiente anfitrión aportar novedades e ideas al Carnaval de la Química  que traten de mejorarlo. 
En fin, que os esperamos a todos con vuestras contribuciones al XXIII Carnaval de la Química.

¡SALUD Y FELIZ CARNAVAL DE LA QUÍMICA!





LISTADO PROVISIONAL DE ENTRADAS PARTICIPANTES:
  1. Por qué las baterías mantienen un potencial casi constante hasta que se descargan del todo de forma brusca, de Francis Villatoro (@emulenews).
  2. Quimioluminiscencia: el luminol, de Ismael Díaz (@roskiencia)
  3. Mi pueblo, ¿el más contaminado?, de Aitor Santisteban (@aitor_santis)
  4. Una tormenta en un tubo de ensayo, de John Doe (Noticias de un espía en el laboratorio)
  5. Y dale con el vino, de @Ununcuadio en Pero ésa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.
  6. ¿Qué tienen en común las manzanas y el aspartamo (aditivo E-951)? de Juan Revenga en El nutricionista de la general
  7. Las hadas y duendes se lavan los dientes ... de Jose I. García Laureiro en Moléculas a reacción (ISQCH).
  8. Alchemia, Química y libros de texto , de Luis Moreno Martínez en El cuaderno de Calpurnia Tate.
  9. Química fallera: petardos, de Luis Reig en molesybits.
  10. Desarrollan una nueva técnica de identificación química a escala nanométrica,  en XdCiencia
  11. Algodón de grafito, de Luis Moreno Martínez en El cuaderno de Calpurnia Tate.
  12. Del jabón al drug delivery: la magia química del surfactante, de @Ununcuadio en Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.
  13. El efecto Compton: vamos a hacer rebotar fotones, de John Doe en Noticias de un espía de laboratorio.
  14. Joseph Priestley, de Bernardo Herradón (@QuimicaSociedad) en Educación Química.
  15. Dr. Homunculus en: Vitamina Letal, de @vendoXdelgada en Vendo mi cuerpo por ser delgad@.
  16. Química fallera: los monumentos falleros, de @luisreig en molesybits.
  17. ¿Deberíamos llamarlo Vanadio?, de Fernando Gomollón Bel (@gomobel) en Moléculas a reacción.
  18. Reto EPAP #25, de Daniel Torregrosa (@DaniEPAP) en Ese punto azul pálido.
  19. La magia de la laguna Hutt, de Daniel Martín (@monzonete) en La Aventura de la Ciencia.
  20. Química y medio ambiente. Retos, de Luis Moreno Martínez (@luisccqq) en El cuaderno de Calpurnia Tate.
  21. El principio de exclusión explicado con urinarios, de @cuantozombi en El zombi de Schrödinger.
  22. Solubilidad o el poder de volverse invisible, de @cienciazonal en el blog de CienciaZonal.
  23. Fumata blanca, fumata negra, en el blog Huesca medioambiental.
  24. La Tabla Periódica de Juego de Tronos, de Carlos Lobato (@biogeocarlos) en su blog La Ciencia de la vida.
  25. Reflexiones al margen del simposio, de @Ununcuadio en Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.
  26. Oxígeno, calor, vegetación y ... fuego, de Javier Madrigal (@jmadrigalolmo) en el blog FuegoLab.
  27. Química y periodismo. Las respuestas, de Luis Moreno Martínez (@luisccqq) en el blog de la AECC.
  28. Desenmascarando a fondo la cromatografía, de @Ununcuadio en el blog Pero ésa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.
  29. La fiebre del oro (y de la plata) reciclados, de John Doe en Noticias de un Espía en el laboratorio.
  30. Comer en climas revueltos, de José Miguel Mulet (@jmmulet) en Los productos naturales ¡vaya timo!
  31. Curiosity descubre un gradiente redox en Yellowknife Bay, de Cesar Tomé (@EDocet) en Experientia Docet.
  32. La contraofensiva de los fluidos supercríticos, de @Ununcuadio en Pero ésa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.
  33. Química y medio ambiente. Algunas respuestas, de Luis Moreno Martínez (@luisccqq) en El cuaderno de Calpurnia Tate.
  34. Hoy voy a proponeros un reto, de JC García-Bayonas (@2qblog) en Minipost de un profesor de ciencias.
  35. El "homeópata homeopático" y la bacteria que nunca existió, de Manuel Sánchez (@ManoloSanchezA) en Curiosidades de la Microbiología.
  36. ¿A cuánto equivale un mol de euros?, de Luis Reig (@luisreig) en molesybits.
  37. Microbiota normal y principios del microbioma, de Alberto García Delgado en el blog Reciencia
  38. Dr Homunculus en: la violación dormida, de @vendoxdelgada en el blog Vendo mi cuerpo por ser derlgad@.
  39. TIM, la enzima perfecta, de Aitor Santisteban (@aitor_santis) en el blog Abaritzeta.
  40. Influenza, el virus con temporizador, en el blog Flagellum.
  41. Contaminación de interiores, de Luis Reig (@luisreig) en molesybits.
  42. Chorrientrada: juegos de alquimia, de Oskar HR (@scariosHR) en LEET MI Explain.
  43. ¡Amor sí, hijos no!, de Alexis Hidrobo en Hablando de Ciencia.
  44. La sutileza de la Química, de Jesús Garoz Ruiz.
  45. El valor de las pequeñas cosas, de Jesús Garoz Ruiz.
  46. Belleza cristalina, única y helada: los copos de nieve, de Irene Fernández en la web Dimetilsulfuro
  47. La belleza de la Ciencia: la Química, de Bernardo Herradón (@QuimicaSociedad) en Los avances de la Química y su impacto en la sociedad.
  48. La unión hace el cristal, de @Dr.Litos en el blog ¡Jindetrés, sal!
  49. ¿Qué es un átomo?, de Luis Salvatella en el blog del ISQCH Moléculas a reacción.