jueves, 17 de abril de 2014

La Química de los olores corporales

Hoy os traigo una infografía chulísima sobre la Química de algunos olores corporales. 


Halitosis

El mal aliento o halitosis suele provenir de los productos de desecho que elaboran las bacterias que viven en la boca. Estos productos de desecho suelen contener compuestos volátiles de azufre como: 

Además del mal olor que proporcionan y lo volátiles que son, estos compuestos son muy fácilmente detectables por los receptores olfativos humanos. Y puede ser mucho peor:

  • Si tomamos mucho café en nuestro aliento aparecerá el 3-mercapto-3-metil butil formitato, compuesto de olor muy desagradable.
  • El consumo de carnes y pescados también "engorda" a las bacterias de la boca que, tras degradar las proteínas de estos alimentos, terminan por producir moléculas como la cadaverina o la putrescina, que contribuyen con un fuerte olor a putrefacción.
Cadaverina
Putrescina




Flatulencias

El sistema digestivo también genera una serie de gases que despiertan el interés de nuestros receptores olfativos. El principal responsable del mal olor de los pedos es el sulfuro de hidrógeno, del que ya hemos hablado. Le acompañan los "discretos" metanotiol y sulfuro de dimetilo.


Olor a sobaco

O a axila, si nos ponemos "fisnos". En este lugar de nuestro cuerpo viven en torno a un millón de bacterias por centímetro cuadrado que convierten el sudor en una interesante variedad de compuestos volátiles y malolientes. 


  • El ácido (E) - 3 - metil - 2 - hexenoico es uno de los componentes mayoritarios del olor a sudor y se describe como "olor a cabra".
  • El ácido 3 - hidroxi - 3 - metilhexanoico contribuye con una nota a comino.
  • El (S) - 3 - metil - 3 - sulfanilhexan - 1 - ol aporta un toque a cebolla

Olor a pies

En el olor a pies, el sudor juega el papel principal, ya que en los pies también habitan numerosas bacterias (algunas de ellas también se encuentran en algunos quesos fuertes) que producen los compuestos volátiles que estimulan nuestros receptores olfativos y que disparan nuestro desagrado. 

Los principales compuestos responsables del olor a pies son:

  • Metanotiol, que ya ha aparecido en la halitosis y en las flatulencias.
  • Ácido propanoico, que contribuye con olor agrio y picante.
  • Ácido isovalérico, que aporta el inconfundible aroma a queso, a rancio y a fermentado. Un ascazo, vamos.
Notas:

1) La imagen no la he creado yo, es de Compound Interest, tan sólo me he limitado a traducirla al castellano. Me gustó y pensé en utilizarla en clase, pero tenía el inconveniente de estar en inglés. El resto de la entrada es una traducción libre del post original.


2) La infografía traducida está bajo la licencia Beerware, jejejeje.

3) Esta entrada participa en la XXXIV Carnaval de Química(edición del Sé) alojado en el blog molesdequimica del gran Jesús Garoz Ruíz.

lunes, 14 de abril de 2014

¿Cómo se mide la saturación de la hemoglobina?


Hemoglobina. Fuente: Wikipedia

La hemoglobina es la proteína encargada del transporte de oxígeno y del dióxido de carbono en los vertebrados. Está formada por cuatro cadenas polipeptídicas y cada una de estas cadenas está unida a un grupo hemo, que es el centro activo de la molécula y que está directamente implicado en los equilibrios del oxígeno y del dióxido de carbono.

Grupo hemo. Fuente: Wikipedia

En el grupo hemo, el átomo de hierro (II) está hexacoordinado: cuatro de estas posiciones están ocupadas por el anillo de porfirina, las otras dos pueden ser ocupadas por oxígeno, por tanto una molécula de hemoglobina puede unirse a cuatro moléculas de oxígeno. Cuando la hemoglobina se une al oxígeno se habla de oxihemoglobina mientras que en el caso contrario tenemos la desoxihemoglobina.

Cambio de la hemoglobina en función del estado oxi-desoxi. Fuente: Wikipedia

La unión de una molécula de oxígeno a uno de los grupos hemo la hemoglobina induce una serie de cambios conformacionales en las cuatro cadenas de la proteína que favorecen la unión de las siguientes moléculas de oxígeno en una suerte de proceso cooperativo que he intentado plasmar en la siguiente imagen.

Unión cooperativa del oxígeno a la hemoglobina. Fuente: elaboración propia.

Este equilibrio origina una curva de saturación sigmoidal como la que puedes ver en la siguiente figura. La saturación de la hemoglobina mide qué porcentaje de los sitios activos de la hemoglobina están ocupados por oxígeno. Obviamente, lo ideal es que este porcentaje sea muy alto (en torno al 97%), sin embargo existen dolencias (enfermedades pulmonares, tabaquismo, alcalosis, ...) que pueden hacer disminuir este porcentaje.
Saturación de la hemoglobina frente a la presión parcial de oxígeno. Fuente: elaboración propia

El pulsioxímetro

Seguro que alguna vez has visto un instrumento como el siguiente:

Pulsioxímetro. Fuente: Google Imágenes

Se llama pulsioxímetro y sirve para medir la saturación de la hemoglobina en sangre. Pero, ¿cómo lo hace? Para responder a esta pregunta tienes que fijarte en la gráfica que hay bajo estas líneas.

Absorción de luz frente a longitud de onda para diferentes hemoglobinas. Fuente: Google patentes

En este gráfico puedes ver cómo varía la cantidad de luz que absorben distintos tipos de hemoglobinas en función de la longitud de onda de la radiación incidente. Fíjate en la curva que he resaltado, que es la de la oxihemoglobina. Como ves, el perfil de absorción de la oxihemoglobina es diferente al del resto de las hemoglobinas. 
La ley de Lambert-Beer establece que la cantidad de luz absorbida (A) por una muestra es proporcional a la concentración (c) de la sustancias que absorben la radiación incidente.


Los parámetros alfa y ele son el coeficiente de absorción molar y la distancia del camino recorrido por el rayo incidente. De modo que midiendo la cantidad de luz absorbida se puede conocer la concentración del compuesto activo a esa longitud de onda. 

Bien, si te fijas en la pinza de los pulsioxímetros que se suele colocar en el dedo índice verás que tiene un par de LEDs que emiten a 660 nm y a 940 nm. A estas longitudes de onda la oxighemoglobina absorbe gran parte de la radiación incidente, de manera que a partir de la radiación absorbida es posible - con correcciones empíricas mediante - conocer la concentración de la oxihemoglobina en sangre. Fácil, ¿verdad?

La gran ventaja de la pulsioxímetro es que se trata de una técnica rápida, económica y no invasiva. Además, también proporciona la frecuencia cardíaca. 

Esta entrada participa en la XXXIV Carnaval de Química (edición del Sé) alojado en el blog molesdequimica del gran Jesús Garoz Ruíz.


Esta entrada participa en la XXX Carnaval de Biología alojado en el blog Activa tu neurona


domingo, 2 de febrero de 2014

¡El ozono es polar!

Sucede todos los años. Un estudiante, en las cercanías de un examen, lanza la pregunta:

¿EL OZONO ES POLAAAAAAAAAAAAAAAAR?


que muchos pensaréis que no lo es, que es obvio puesto que se trata de una molécula homonuclear, pero, un momento, ¿seguro que esto es así? Analícemos el caso. 

1- Los fundamentos: el momento dipolar

Podemos definir el momento dipolar de un enlace como la cantidad vectorial que resulta de multiplicar las cargas separadas por la distancia a la que están separadas:

m = carga x distancia = q · d

Es habitual que el momento dipolar se mida en debyes, que equivale a 3,33564×10−30 culombio · metro.

Es importante que nos demos cuenta de que se trata de una magnitud vectorial, algo que deberemos observar cuando nos preguntemos por la polaridad de una molécula. Establecer si un enlace es polar o, lo contrario, apolar es sencillo; otra cosa es predecir cuando una molécula resultará polar o apolar. En general, podemos decir que:

Una molécula es polar cuando la suma vectorial de los momentos dipolares de sus enlaces resulta distinta de cero.

2- Los números o el diagrama de Lewis

Si pensamos en una molécula como la del dihidrógeno

La molécula de dihidrógeno es apolar

puesto que ambos átomos tiran con la misma “fuerza” del par electrónico, no existe separación de cargas. O dicho de otra forma, siempre que los átomos de una molécula diatómica tengan la misma electronegatividad, la molécula resultará apolar.

Ahora pensemos en el fluoruro de hidrógeno, HF. Aquí la cosa cambia, puesto que el flúor es bastante más electronegativo que el hidrógeno, de manera que el enlace F-H es polar. Como no hay más enlaces en la molécula, el fluoruro de hidrógeno es una molécula polar.

La molécula de fluoruro de hidrógeno es polar
La cosa se complica cuando pensamos en moléculas con más de dos átomos (diferentes o no). ¿Qué pasa en el CO2? ¿y en el H2O? Si dibujamos las estructuras de Lewis de estas moléculas



Tenemos claro que los enlaces en estas moléculas son polares. Pero, ¡cuidado!, esto no implica necesariamente que las moléculas sean polares.

El enlace C-O en la molécula de dióxido de carbono es polar
El enlace H-O en la molécula de agua es polar

Pero ¿ y en el - chán, chán, chááááánnn – ozono? Todo el mundo sabe que la molécula de ozono está constituida por tres átomos de oxígeno, O3, y si dibujamos las estructuras de Lewis


encontramos que la molécula de ozono existe en una única estructura promedio de las dos anteriores y que podemos representar por:


y tenemos una molécula homonuclear triatómica con un orden de enlace de 1,5. Según lo dicho en el apartado 1, al ser los tres átomos iguales, los tres poseen la misma electronegatividad y podríamos pensar que los enlaces serán apolares. Pero no nos quedemos aquí, sigamos ...

3- La importancia de la geometría

Si nos quedamos en el apartado 2, las conclusiones pueden ser tan claras como erróneas:

  1. El CO2 es una molécula polar puesto que sus enlaces son polares.
  2. El H2O es polar puesto que los enlaces O-H son polares.
  3. El O3 es apolar puesto que todos sus átomos son iguales.
Y es que nos falta una importante parte: la predicción de la geometría molecular. La forma más sencilla de abordar este aspecto es mediante el modelo de Repulsión de Pares Electrónicos de la Capa de Valencia (RPECV) y no es mi intención explicar aquí las ideas básicas de dicho modelo, tan sólo señalaré que

según el modelo RPECV, la geometría molecular es el resultado de minimizar las repulsiones entre los pares electrónicos de los átomos que componen la molécula.

Para repasar el modelo RPECV os recomiendo que paséis por Quimitube o por Wikipedia. Para aclarar el título de esta entrada nos centraremos en los siguientes casos.
  •  Caso 1: el átomo central carece de pares electrónicos no enlazantes
Es el caso del dióxido de carbono. Los cuatro electrones del átomo central, el carbono, están ocupados en formar los enlaces a los átomo de oxígeno, de manera que los pares electrónicos se alejan lo máximo posible dando como resultado una geometría lineal. 
Si recordamos, el momento dipolar de la molécula es el vector resultante de los momentos dipolares de todos los enlaces de la molécula. Entonces, la molécula de dióxido de carbono es apolar, puesto que los dos momentos existentes se cancelan al tener la misma dirección pero sentidos opuestos. 

La molécula de dióxido de carbono es apolar
Así que nuestra predicción basada únicamente en la estructura de Lewis para el CO2 era errónea: el dióxido de carbono está formado por moléculas apolares.

  • Caso 2: el átomo central sí posee pares electrónicos no enlazantes.
Dentro de este caso encontramos tanto a la molécula de agua como la de ozono. Empecemos por la del agua: como existen dos pares electrónicos no enlazantes sobre el átomo de oxígeno, la geometría resulta angular para minimizar la repulsión entre éstos y los pares electrónicos enlazantes.

La molécula de agua es polar (1, 84 D)

Como ves en la imagen, esta vez los momentos dipolares de los enlaces no se anulan porque sus direcciones son distintas. Por tanto, el agua resulta polar (su momento dipolar es de 1,84 D), sí, pero podemos llegar a esa conclusión en ideas parcialmente incorrectas; el agua es un compuesto polar porque sus enlaces lo son y porque su geometría resulta angular.

Bueno, vamos al - chán, chán, chááááánnn – ozono, molécula cuyo átomo central también posee electrones no enlazantes. A consecuencia de ello, su geometría es también angular para minimizar la repulsión entre los pares electrónicos. Podríamos pensar que dado que los enlaces O - O son apolares (¡mentira!), el resultado será una molécula no polar, sin embargo en el ozono la distribución de densidad electrónica es desigual para el átomo central que para los exteriores: el átomo central comparte electrones con dos átomos, mientras que los oxígenos exteriores sólo comparten con un átomo

¡El ozono es una molécula polar! (0,53 D)
Este reparto desigual entre el oxígeno central y los exteriores produce la aparición de cargas dentro de la molécula. Como el momento dipolar es igual a carga por distancia, aparecen dos vectores momento que parten del átomo central y se dirigen hacia los exteriores. Al ser la geometría angular, los momentos dipolares de cada enlace O - O no se cancelan, así que podemos concluir que ¡el ozono es una molécula dipolar! De hecho, el valor de este momento dipolar del ozono es de 0,53 D, pequeño en comparación al del agua, pero no despreciable.

Así que el ozono es un compuesto polar, ¡no mamen!

Esta entrada participa en la XXXII Edición del Carnaval de Química (edición Germanio), cuyo blog anfitrión es DIMETILSULFURO.

miércoles, 1 de enero de 2014

Raspberry + Owncloud + Transmission = ¡Archivos para todos!

Molesybits ya le ha dedicado algunas entradas a la Raspberry Pi y a sus grandes ventajas. Ahora, tras cacharrear con esta maravilla, quiero aportar algo más a este tema. En esta entrada trataremos sobre cómo instalar nuestra propia nube "tipo Dropbox" en la Raspberry y de las posibilidades que nos ofrece el sumarle a ello las descargas de torrents con Transmission. ¿Estáis preparados? Venga, que es muy divertido.

Ainssss, Raspberry ...

0. Preparando la Raspberry Pi

Los materiales que vas a necesitar para utilizar crear tu propio servidor de archivos, de copias de seguridad y de descargas serán:

  • Raspberry Pi. Se puede comprar en Amazon por unos 37 €, pero si estás en Valencia, he descubierto que en Electrónica Burriana la venden por un precio muy parecido. También allí puedes encontrar complementos como cajas, ventiladores, ...
  • Cable de alimentación mico-USB, vale el de la mayoría de los teléfonos móviles actuales.
  • Tarjeta SD de al menos 4 GB.
  • Hub alimentado para conectar los dispositivos USB (ratón, teclado, discos, ...)
  • Cable ethernet para darle conexión a la Pi.
  • Ordenador con Linux conectado a la misma red que la Pi.
  • Mucha paciencia, un mol de ganas por aprender, cafeína y música.

Cuando ya lo tengas todo, llega el primer momento importante: preparar la tarjeta SD para que arranque la Pi. Yo voy a utilizar  Raspbian como sistema operativo, así que me he descargado la imagen desde la web oficial. Después he utilizado el programa ImageWriter para volcar la imagen en la SD y ¡ya podemos insertar la tarjeta en la placa y conectarla!

Todo empieza aquí

1. Domesticando a la fiera

En cuanto insertes la SD, conectes la placa y el router le dé IP, empezará la fiesta. Nos conectaremos a ella por ssh, así que tendremos que conocer qué IP le ha dado nuestro router. Eso lo puedes hacer consultando el portal web de tu router (http://192.168.1.1, en mi caso) o por telnet, pidiendo la tabla del arp. Cuando ya conozcas la IP, escribe en la terminal

ssh pi@IPdelapi

Te pedirá la contraseña, que por defecto es raspberry (se puede cambiar).

  Después ejecuta

sudo raspi-config

Y aparecerá el menú de configuración. Aquí sólo voy a tomar la primera opción para que el sistema ocupe toda la tarjeta SD. A continuación, reinicia, deja que la Pi tome IP, averigua cuál es y vuelve a conectarte por ssh. Actualiza entonces el sistema con

sudo apt-get update && sudo apt-get upgrade

Ya es hora de que hagamos algunos cambios en la Rasbperry Pi. Para empezar, su IP es variable porque se la asigna el DHCP del router, así que vamos a fijarla. Yo he escogido la IP 192.168.1.7, pero puedes hacerle tomar otra. Para ello editaremos el archivo interfaces mediante:

sudo nano /etc/network/interfaces


Ése archivo te tiene que quedar así:



Después reinicia la Pi (sudo reboot), y si todo ha ido bien, vuelve a hacerle ssh, este vez a la nueva IP. Puede que te aparezca entonces el típico anuncio de que la "host key" ha sido cambiado, de manera que tendrás que borrar la antigua con el comando:

ssh-keygen -R tuIPestática

Una vez fijada la IP, vamos a cambiarle el nombre a la Raspberry Pi. Si escribes hostname en la terminal de ssh, verás que te devuelve un soso "raspberry", así que modificaremos el archivo hosts con:

sudo nano /etc/hosts

y sustituiremos el "raspberry" de la última línea por el nombre que queramos. Yo he elegido como nombre "E7". Luego, tecleamos

sudo nano /etc/hostname

y editamos el archivo cambiando "raspberry" por el nombre que quieres que tenga tu máquina. ¡Ya hemos acabado de domesticar a la fiera! Sólo queda volver a reiniciar con el consabido sudo reboot.

2. Montando un disco USB

Como unidad de almacenamiento voy a utilizar un pendrive. Antes de nada, me he preocupado de formatearlo a ext4 con gparted para así evitarme algunos problemas. Como también he pensado conectar a la Raspberry Pi un disco duro externo de mayor capacidad, he adquirido un hub alimentado.

Hay que definir un punto de montaje para el disco, así que hay que crear el directorio. En mi caso he tecleado:

sudo mkdir /media/pendrive

y ya sé que el disco se montará en esa carpeta.

Una vez conectado el disco a la placa, con

sudo fdisk -l

podrás conocer información sobre él. Con ella modifica el archivo fstab para asegurarte que siempre se monta el disco tras cada reinicio.

sudo nano /etc/fstab

Verás una tabla con las unidades existentes en el sistema. Tendrás que añadir otra entrada correspondiente al disco USB, que en mi caso he dejado de la siguiente manera:
dev/sda1 /mnt/usbdisk auto defaults,user 0 1

Guarda los cambios, cierra el editor y monta la nueva unidad con el comando:

sudo mount -a

Dale los permisos a la carpeta de montaje con:

sudo chmod 777 /media/pendrive

y ya puedes reiniciar la Pi para comprobar que los cambios se han realizado.


3. Instalando el servidor web

El propósito de este tutorial es el de crear nuestra propia nube de archivos y nuestro propio servidor de descargas. Y esto corre sobre un servidor web, así que debemos de instalarle a la Raspberry Pi los paquetes necesarios para convertirla en una web server.


Para ello, instala apache2, php5 y algunos programas y librerías necesarios

sudo apt-get install apache2 php5 php5-intl php5-sqlite php5-mysql php5-pgsql smbclient php5-curl curl libcurl3 php5-common php5-gd php5-cgi php-pear libapache2-mod-php5 php-apc openssl-blacklist

Reinicia el servicio para comprobar que todo ha ido bien

sudo /etc/init.d/apache2 restart

Y compruébalo introduciendo en el navegador la dirección que hayas escogido para tu placa en el punto 1.


Si ves el típico mensaje "It works!", ya puedes pasar al punto 4.

4. Instalación de owncloud

Owncloud es un servicio libre que permite el almacenamiento y aplicaciones en línea, algo así como un Dropbox casero y totalmente gratuito. Esto permite que puedas tener todas las gigas que quieras en tu "nube personal". Lo único que hace falta para disfrutar de Owncloud es de un servidor y, claro, acabamos de ver cómo se instala uno en nuestra Raspberry Pi, así que ¿por qué no instalar Owncloud y olvidarnos de servicios tipo Dropbox?


Manuales para instalar Owncloud he encontrado muchos, pero no todos son lo buenos que cabría esperar. Por ello, he partido del mejor que he encontrado, éste. A partir de ahí he realizado modificaciones en función de mis conveniencias, pero que sepas que también puedes acudir a El blog de Ignasi para configurar tu Raspberry.

Antes de comenzar, modificaremos algunos parámetros de Apache y de PHP. Escribe en la terminal de pi:

sudo nano /etc/php5/cgi/conf.d/20-apc.ini

Edita ese archivo de manera que lo que leas en él sea esto:

extension=apc.so
apc.enabled=1
apc.shm_size=30

Edita también el archivo php.ini:

sudo nano /etc/php5/apache2/php.ini

para que podamos subir archivos de gran tamaño, al cambiar las líneas de "upload_max_filesize" y "post_max_size". En mi caso voy a dejarlas fijadas en 2 GB:
upload_max_size = 2048 M
post_max_size = 2048 M

Para evitar problemas, escribe en la terminal:

sudo nano /etc/apache2/sites-enabled/000-default

y busca "AllowOverride". Verás que siempre que aparece le sigue la palabra "None"; bien, debes sustituir esos dos "None" por "All".

Ahora ya sólo queda activar los módulos rewrite y headers:

sudo a2enmod rewrite
sudo a2enmod headers

y reiniciar el servidor

sudo service apache2 restart

Hasta aquí, los ajustes en el servidor. Ahora tenemos que preparar la carpeta en la que Owncloud guardará nuestros archivos. ¿Recuerdas que en el punto 2 de este pequeño manual montamos un disco usb? Bien, pues aprovecharemos prácticamente toda la capacidad de ese disco para almacenar y compartir archivos. Si recuerdas, monté el disco usb en el directorio /media/pendrive, así que crearé una carpeta dentro de él que se llame "owncloud" para guardar allí los archivos ("data") y la configuración del servicio:

sudo mkdir -p /media/pendrive/owncloud
sudo mkdir -p /media/pendrive/owncloud/data

Es muy importante que le des los permisos necesarios a la aplicación para que escriba en ese directorio. Puesto que Owncloud corre sobre Apache, su usuario es www-data, así que escribimos

sudo chown www-data:www-data /media/pendrive/owncloud/data

Tras finalizar estos pasos, lo primero que debemos hacer es descargarnos el software desde la página oficial de Owncloud. Así que, para la versión actual de Owncloud, escribe en la terminal de la Raspberry:

cd /temp

Descomprimimos el archivo en el directorio /var/www

cd /var/www
sudo tar jxvf /tmp/owncloud-6.0.0a.tar.bz2

y se creará la carpeta owncloud en ese directorio. Dale los permisos necesarios:

sudo chown -R www-data:www-data owncloud

y ya puedes acceder a la aplicación tecleando en la barra del navegador http://192.168.1.7/owncloud. Te aparecerá una pantalla como la que ves aquí abajo. En ella introduce tu usuario, tu contraseña y el directorio que hemos creado para finalizar la instalación. ¡Ya lo tienes!

Sólo queda explicar cómo instalar el cliente de Owncloud para la sincronización de archivos, pero eso lo explicaré en otra entrada. De momento, hay que saber en qué directorio se almacenan los archivos; en mi caso es /media/pendrive/owncloud/data/luis/files.

Para terminar con owncloud, debo decir que funciona muy lento. He leído por ahí que la solución es teclear en la terminal

sudo apt-get install php-apc

y reiniciar el servidor

sudo service apache2 restart


Ya podemos escribir en el navegador 

http://IPdelapi/owncloud 

y finalizar allí la instalación de Owncloud sin olvidarnos de poner como directorio de almacenamiento el que habíamos fijado. Recuerda que en mi caso es /media/pendrive/owncloud/data/luis/files, pero tendrás que poner el que hayas decidido tú.

Aquí te dejo un vídeo por si te has perdido en algún paso.




5. Haciendo que Transmission y Owncloud se lleven bien

Ahora que ya tenemos la Raspberry Pi funcionando como "nube" de archivos, sería estupendo aprovechar su bajo consumo para utilizarlo como servidor de descargas. Así que le instalaremos Transmission y permitiremos que se almacenen las descargas en Owncloud para que estén disponibles para cualquier ordenador conectado a Internet.


Aunque ya hemos hablado de Transmission, vais a ver que la cosa se complica si lo que pretendemos es que se guarden las descargas en la misma carpeta que Owncloud guarda los datos. Por eso voy a explicar cómo hacer que Transmission y Owncloud se lleven bien.

Empezaremos instalando transmission y después deteniendo el servicio para realizar los ajustes:

sudo apt-get install transmission-daemon
sudo service transmission-daemon stop

Antes de nada, vamos a definir dónde guardaremos las descargas que nos facilita Transmission. Como pretendo que se puedan compartir mediante Owncloud, tendré que emplear el directorio donde se almacenan los archivos por esta aplicación. En mi caso (recuerda el punto 4) es /media/pendrive/owncloud/data/luis/files, pero ahora habrá que darle permisos a Transmission, cuyo usuario es debian-transmission, de manera que nos situamos en dicho directorio con cd y escribimos:

sudo chown -R debian-transmission:debian-transmission data

Ahora editamos el archivo settings.json

sudo nano /etc/transmission-daemon/settings.json

para que los siguientes parámetros queden de la forma:

    "download-dir": "/media/pendrive/owncloud/data/luis/files",
    "incomplete-dir": "/media/pendrive/owncloud/data/luis/files",
    "incomplete-dir-enabled": false,
    "rpc-password": "1234567p",
    "rpc-port": 9091,
    "rpc-url": "/transmission/",
    "rpc-username": "transmission",
    "rpc-whitelist-enabled": false,
    "umask": 0,
    "rpc-whitelist-enabled": false,
    "umask": 0,
   
Guardamos, salimos y ahora escribimos en la terminal:

sudo nano /etc/default/transmission-daemon

descomentamos la última línea (borrando el "#") y cambiando el nicelevel a 19.

Ya podemos iniciar Transmission

sudo service transmission-daemon start

y añadirle algún torrent desde el navegador. Para ello, escribe en la barra de direcciones 

http://IPdelapi/transmission

poner nuestro nombre de usuario y contraseña ("transmission" y "1234567p", en mi caso). Añade algún torrent para comprobar que todo va bien.

Si no ha pasado nada raro, Transmission funcionará bien. Sin embargo, un vistazo a la dirección http://Ipdelapi/owncloud nos permitirá saber que, ¡horror!, Owncloud ha dejado de funcionar. Eso es debido a que hemos cambiado el usuario propietario de la carpeta data que almacena los archivos; ahora es de debian-transmission y no de www-data, el usuario de Apache.

La solución que se me ha ocurrido es la siguiente:

1) Detén los servicios Apache y Transmission

sudo service apache2 stop
sudo service transmission-daemon stop

2) Vamos a hacer que los usuarios www-data y debian-transmission se lleven bien. Y para llevarse bien con alguien no hay nada mejor que tener algo en común, ¿verdad? Bien, pues vamos a permitir que ambos usuarios compartan el mismo grupo, así que teclea en la terminal:

sudo nano /etc/group

Busca el grupo debian-transmission (debe estar al final) y asegúrate que esa línea te queda así:

debian-transmission:x:111:pi:www-data

3) Vuelve a darle permisos al usuario www-data a la carpeta owncloud de tu unidad usb escibiendo:

cd /media/pendrive/owncloud
sudo chown -R www-data:debian-transmission data

4) Vuelve a iniciar los servicios que habíamos detenido.
sudo service apache 2 stop
sudo service transmission-daemon stop

Comprueba ahora que todo va bien escribiendo en la barra de direcciones del navegador:

http://IPdelapi/owncloud

haz lo mismo para comprobar Transmission

http://IPdelapi/transmission

Y ya hemos acabado: ¡nuestro propio servidor de descargas y de almacenamiento compartido!

Fácil, fácil ;)

También he grabado un vídeo con todos los pasos de la reconciliación entre Owncloud y Transmission, puede que te sirva.