sábado, 8 de septiembre de 2018

HORA DE IRSE






      Hace ya casi seis años desde que este modesto lugar apareció en la maraña de blogs dedicada a la ciencia y a la divulgación. En esta cápsula del hiperespacio se han tratado muy diversos asuntos, aunque con cierta tendencia hacia los temas relacionados con las pasiones de los fundadores del sitio, la química y la informática, de ahí el nombre del blog: moles y bits. Reconozco que llamar así a este blog no fue idea mía pero supuso un gran acierto en aquel momento por ser capaz de sintetizar todas las ideas que bullían sumergidas bajo el proyecto. Una pena que tiempo después el autor de tan afortunado nombre decidiese abandonar este lugar sin despedirse, sin cerrar la puerta tras de sí, o, tan siquiera, explicar el motivo de su marcha. No obstante, eso ya es agua pasada y espero que coseche muchísimos éxitos allá dónde vaya.

Por imposible que pueda parecer, en este pequeño zulo de la web también se ha generado comunidad y muchas veces la riqueza de molesybits tenía más que ver con los comentarios que se hacían a las entradas o con la ricas conversaciones y discusiones establecidas por email. He conocido gente fascinante e incluso alguno de los personajes que por aquí pasaron terminaron cruzando fronteras virtuales y reales hasta formar parte, en mayor o menor medida, de mi vida. Supuso una gran alegría para mí “desvirtualizar” a algunos de los comentaristas de las entradas del blog y asistir al progresivo decapado que permitían a esos personajes convertirse en personas para así iniciar entrañables amistades y concluir que no, no engañaban y que eran tal y como prometían. Esa, sin duda, ha sido la mejor parte de molesybits.

      Me he divertido mucho investigando sobre los más diversos temas y he aprendido una auténtica barbaridad.  También me ha conmovido la feliz notificación de un nuevo comentario en el blog. He vivido los tuits, retuits, likes, favs, ... con un entusiasmo casi infantil. Sin embargo, desde el año 2015 la producción del blog comenzó a decaer porque, lo admito, perdí la ilusión por el proyecto. De cuando en cuando sigo escribiendo pero, por diferentes motivos, prefiero no desenvainar el texto. He mantenido mi espiritú inquieto y curioso pero el cinismo que cae sobre uno a medida que cumple años me ha aconsejado mantener mis líneas alejadas de esos ojos enrojecidos y acusadores que ahí están, entre nosotros, esperando el momento para sentirse ofendidos, exagerar la más insignificante de las discrepancias o señalar el error más nimio. He soportado el blog lo que he podido pero creo que carece ya de sentido mantenerlo si no hay ninguna intención de continuar publicando. A partir de este momento no mantengo ninguna garantía sobre lo ya publicado en molesybits. Quizá borré algunas entradas, quizá suprima el blog. No lo he decidido todavía.

      Imagino que lo políticamente correcto debería ser agradecer a todos los lectores del blog que se hayan dignado a leer las líneas que he ido escribiendo por aquí y todo ese mísero blablabla. Pero no, me siento bastante en paz con la comunidad internauta puesto que he dado tanto como recibía. Siempre he creído en la simetría y en la máxima reciprocidad de las relaciones, así que he leído mucho de la blogosfera científica, pero también he aportado en la medida que he podido.

      En fin, que molesybits cierra aunque intentaré llevar conmigo todo lo mucho o poco que ha significado. Es seguro que nos leeremos por aquí y/o por allá pero ahora debo tomar mis píldoras, ponerme el casco y abandonar la cápsula.

¡Hasta siempre!